13-01-18
Distraído, te presentas.
Sos la novedad.
Me veo sola.
Sonreís,
el dibujo de tu boca me lanza hacia al deseo
Pero todo es silencio y
tu mirada se apaga.
El pañuelo que vuela,
abandonado,
sin haber memorizado un camino,
un descanso,
una futura ausencia.
Mi soledad huye conmigo.
Este humo pretende perforar las paredes,
el agua se desliza por el suelo,
tu retrato te desconoce.
Mi soledad me pertenece.
Nunca se cansó tanto el reloj marcando el tiempo.
Como ahora,
cuando tu asombro frente a mi angustia es la escena predilecta.
Entre el aroma de los tilos aparece tu recuerdo.
Se ahoga tu perfil y mi vida camina sin pertenecerme,
Estoy inmersa en el absoluto de la noche,
sin gritarte,
sin verte.
