Siempre es donde.

No existe el porque, no existe el perdón, no se olvida el dolor, pero cuando nos apacigua un descanso debemos sabernos que se aproxima la tormenta, aquel temporal de malestar en vos. Ni tu amor, ni tu pena nos salvará. Nos haras descartar los porque..Pero aun hoy yo sigo afirmando a mi misma hasta cuando, hasta cuando te odiaré?

No hay comentarios:

Publicar un comentario