Una solitaria compañía

Ella podía percibir que siempre se trataba de una historia en común, le gustaba conseguir lugar privilegiado en mentes ajenas. El, en cambio conservaba una esperanza en su presente, con sus amigos y su vida poco alejada de la realidad que soportaba día a día con mucho gusto.Pero nunca pensaba en ellas, las mujeres alejaba sus sentimientos, pero persistía en su mente el deseo de conocer aquel momento profundo de su interior, al que muchos le llaman amor, quizás porque no conocía aquel sentimiento, él siempre prefería escapar de lo concreto. Ella pertenecía a su mundo, a sus miedos, a sus aventuras, pero jamas conseguía confiar plenamente en algo que la hiciera sonreír como soñaba hacerlo. En su mundo no había tiempo para ella. Solo para tus contradicciones y sus problemas. Ella disfrutaba plenamente de los domingos nublados en compañía de ella, disfruta escuchando elvis presley, pisando hojas que esperan ser destruidas y sentir la satisfacción de ser libre cuando el viento rozaba sus mejillas. Era feliz consigo misma pero aún así nunca pudo ver cuanto podía conseguir en ella, ella no podía dejarse amar. Juntos, lejos paralelamente pero siempre habría un sentimiento que los unía hasta el fin. Un día ella, no soporto más el entorno, no conservo la calma necesito correr y alejarse de todo. Por otro lado el conservaba su sentimiento, su miedo quizás a reconocer su pesar.. Pero decidió también salir al mundo, a observar las cosas simples que podrían hacer de su vida algo mas significativo apesar de la triste realidad que en realidad era su solitaria vida, llena de personas pero a la vez completamente solitario. Decidió llevar un libro de poesías a un pequeño parque cerca de un bellisimo lago al que las familias suelen ir a demostrar que algo felices son, decidió ver, quizás envidiar la felicidad ajena, la felicidad que le podría ofrecer una compañía. Fue entonces mientras, se reía de la falsedad ajena, cuando descubrió a esa pequeña bella mujer sentada, pérdida, ahogada en sus propias lágrimas. Tomo la decisión de simplemente acompañar aquella desdicha, sin siquiera preguntar por su nombre, le dijo que muchas veces cuando todo parece oscuro, es bueno saber que alguien puede tomar tu mano y decirte estoy a tu lado, continuemos hasta donde se pueda.Ella se veía asustada, pero aún afirmo yo no necesito de alguien más, conmigo me alcanza.Pero no ves, dijo él.. Yo creo que nadie te puede acompañar si vos no lo sentís de verdad,yo no siento que la compañía sea una solución simplemente te afirmo que es un buen aspecto de la vida, para algunas ocasiones. Y si no te molesta podríamos caminar un poco para que no te sientas sola, y yo tampoco quiero sentir solo esta tarde pequeña, no quiero.. No es necesario que consideres que es algo comprometedor, ni siquiera puedes decirme tu nombre..Solo camina a mi lado. Fue cuando ella encontró una mirada penetrante que le atrajo profundamente un sentimiento de curiosidad, entonces decidió aceptar su propuesta. Caminar por la avenida principal de ese paseo tan visitado. En un momento el no consiguió sostener mas esta escena, tomo su mano suavemente la abrazo y le dijo, no me importa el no verte nunca más. Pero cada vez que me sienta sofocado por el presente solo voy a pensar en tu mirada y así voy a conseguir el cálido sabor del amor. Ella sintió que moría de amor al ver tanta sinceridad, pero algo en su interior le hacia entender que no estaba del todo segura, el insistía con que lo que pasa en ese instante era amor, pero ella no lo conocía y el tampoco no conocían el amor, aún así impulsiva como ella se caracterizaba. Acaricio tu cabello suavemente, y un beso le regalo... Ese beso que duraría una eternidad, y llenaría completamente sus mentes y sus corazones...

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