Que me liberes, después de liberarte. En mi mente, sus mentiras, en mi cuerpo lo que no deseo. Afuera se esconde el temor. Adentro la eternidad de mi esclavitud creada en mi inconsciente. Caen las penas, gráficamente son lágrimas. Empezar desde cero. Frenético, siempre frenético. Como pocos perciben. Solo estoy, permanezco aunque parezcas mitigar, atenuar, suavizar. Aunque nos visiten. Siempre estoy, sola estoy. Con lo que verdaderamente quiero. ¿Qué es lo que realmente quiero? Simplemente no es necesario ver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario